Ya está bueno señores gerentes.

Pareciera un show mediático, pero es algo mucho más serio de lo que se pueda creer.

Este fuego cruzado entre Jafet Soto y Agustín Lleida puede salpicar otras esferas y traer serias consecuencias hasta terminar en los tribunales o algo más crítico como llevarlo a las gradas, azuzados por el odio y la malevolencia.

Las cosas se saben cómo comienzan, pero no como terminan y esto podría tener un final muy desagradable.

No se puede cambiar el Fair Play por el “yoísmo”. No deben autoseñalarse como poseedores de grandes talentos o habilidades, eso debe ser un reconocimiento de su entorno y la gran afición. De otra manera sería un ego que no les cabe en el pecho.

A los medios de comunicación mucho cuidado, es cierto que esto es un festín “periodístico” sin embargo, estos dimes y diretes con sabor y pimienta pueden terminar ocasionando divisiones desagradables que en nada son ejemplares, ni instructivas.

Se viene hablando más de la cuenta y alguien tiene que poner fin a este desenfreno. No hay duda que Jafet Soto está en su charco, eso le encanta y le sobra verborrea, al español Lleida también le gusta la palabrería, pero de eso a lanzar acusaciones, irrespetos y amenazas, los está llevando a cruzar una línea muy delgada hacia la mentira y al señalamiento bajuno.

Urge una reunión entre los jerarcas de las dos instituciones para bajar el tono y no trascender al fanatismo que fácilmente permea estas cosas. Creo que por los dos lados hay claro reconocimiento a sus funciones gerenciales, por favor no caigan en la chabacanería.

Este es un asunto que ya requiere la intervención del Comité Ejecutivo de la Fedefutbol, deben ser llamados a cuentas para el descargo de tan serias acusaciones.
Lástima, después de un cierre tan destacado del campeonato y el ejemplar comportamiento de la gran afición, que haya sólo dos personas de sobrada inteligencia llevando zozobra y encono al fútbol.

Este es un momento donde la prudencia, pero sobre todo la moderación tiene que aflorar. Quién le roba a quién jugadores, los ingresos financieros cuestionados, si le venden espejos o no, si es igual pagar en cajero automático o no, si le va seguir pateando la cara o no. Por favor déjense de chiquilladas y hagan travesuras a favor del fútbol.

Leonel Jiménez Rojas, periodista

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