Tema cansino e ineludible.

Mucho se habla del desequilibrio que existe en tres equipos que manejan presupuestos y chequeras fuertes. Saprissa, la Liga y Herediano, diferente a los demás equipos.

Sin embargo, la inestabilidad del torneo es otro más claro. Hay buenos equipos, buenos jugadores, buenos partidos, pero pésimos arbitrajes.

La polémica del torneo se debe a que en cada jornada surgen nuevas e irregulares decisiones de los soplapitos. A pesar de las explicaciones de un comisionado arbitral que en su país fue uno más, aquí en el país de la xenofilia es pagado por una suma nada despreciable y en dólares.

Carlos Batres “el chapín” y Ricardo Cerdas los jerarcas del arbitraje, son responsables del espantoso estado del referato, con un agravante, no parece que las cosas se van a arreglar.

La semana anterior se dio una conferencia de prensa, porque el presidente de Alajuelense levantó la voz, entonces recibieron instrucciones de salir a enfrentar a la prensa, eso sí, con los argumentos más baladíes y absurdos. Como que el problema se origina por una renovación o recambio arbitral, cuando en realidad los que siguen fallando son los árbitros más curtidos, los que pareciera tienen algunos estadios asignados. Mientras los nuevos, no encuentran oportunidad en juegos importantes.

La impotencia es tan grande que a veces cuesta escribir o hablar del tema arbitral. No hay nada más frustrante que ver un juego donde el árbitro quiere ser el protagonista, o algunos que parece los traiciona el amor de sus amores. Como si fuera poco los analistas internacionales señalan nuestra Confederación (CONCACAF) como la que tiene el peor arbitraje del mundo.

Esa falta de consistencia de nuestros réferis hace que en las últimas fechas estén arruinando al menos dos juegos por jornada. Penales no pitados, expulsiones mal señaladas, fueras de juego inexistentes, goles invalidados, etc.

Hay otros que quieren imponer su ley a base de tarjetas interrumpiendo y afeando el espectáculo. Ahora se habla de psicólogos y hasta psiquiatras. Urge un reglamento de sanciones a los árbitros si se quiere sanear un poco, y por supuesto mejorar sus conocimientos.

Claro, de todos estos males se aprovechan dirigentes, técnicos y jugadores para justificar sus malos resultados.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.