Semifinales sin nombres, ni claridad.

No hubo relajamiento, ni conformismo. No, en Pérez Zeledón todo sigue igual.

Los “Guerreros del Sur” siguen fuertes, mantienen la propuesta y hacen respetar su cancha ya en dos juegos. Eso se llama acumulación de trabajo y continuidad.

Sus victorias han sido con superioridad futbolística ante San Carlos y la Universidad de Costa Rica. Su último triunfo con sorprendente goleada a los “estudiantiles” los elevó a la cima del Torneo de Clausura.

Pérez Zeledón y José Giacone están viviendo una alegría que no se desborda, ni se festina. Todo lo contrario, el técnico sabe que eso es para los fanáticos y que ellos deben seguir sumando trabajo y saber cuál es la dimensión que les espera en el cierre del campeonato.

Hay quienes acusan a los generaleños de ser un equipo “ultra defensivo” y que afean el espectáculo. No es cierto, manejan un sistema donde se cobijan atrás y cuando van al ataque lo hacen con vértigo y efectividad, esto lo demuestran en la tabla de goleo donde están como el equipo más anotador junto a otros dos conjuntos con la misma cantidad de goles.

A su escolta, el Deportivo Saprissa, no le funcionó el “chiqui, chiqui” ante los brumosos que ganaron sobradamente y amarraron dos triunfos, anotando 5 goles y dejando el marco en cero.

A los fanáticos morados los está cansando el discurso de su técnico y la manera a veces cansina, poco vertical y efectiva de su equipo. Para muchos saprisistas no hay un buen presagio de ganar la primera fase del torneo.

La Asociación Deportiva San Carlos “sacando agua del bote” logró un gran triunfo, abrazándose a la diosa fortuna y aguantando casi todo el segundo tiempo ante un Santos que se muestra bastante recuperado.

El Municipal Grecia, si no endereza su rumbo podría vivir la frustración de quedar fuera de las semifinales luego de haber recorrido una buena parte como lideres del Clausura.

El Club Sport Herediano crece, suma y se asoma en los momentos donde se debe llegar con mayor potencia y credibilidad. Según Jafet, están de cacería y con la carabina al hombro.

De Alajuelense ni hablar. Más de lo mismo, juega mal, no tiene respuesta. Hay frustración y desencanto, dos expulsados, otro lesionado, otro que acumuló cinco amarillas, otra derrota y de nuevo al octavo lugar. Los brillantes momentos rojinegros no aparecen y siguen sumando torneos sin ganar nada. 

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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