Segunda ronda, por el mismo camino.

Arrancó la segunda vuelta con un tapabocas a los “grandes”. La tónica es la misma y podría recrudecer. Todos guardaron los memes, la chota y la descalificación de sus rivales.

Es necesario ser reiterativo, los equipos llamados “pequeños” están dando una lección a los que solemos llamar “grandes”; donde los patrocinadores invierten la mayor cantidad de colones porque tienen más influencia en el mercado.

Esta rebelión es buena porque evidencia que el fútbol está creciendo, admirable y válido porque presagia una transformación del torneo y la necesidad de quitarse ese apelativo de pequeños o enanos del balompié.

Un club como Santos con ínfimos recursos llega a tutearse con el equipo de las grandes “inversiones”, asaltan el Morera Soto y se llevan los tres puntos que le urgían a los rojinegros. Nos gusta que esos “pequeños” asuman protagonismo y sobre todo den lecciones de humildad a los más tradicionales e históricos del campeonato. 

El “Paté” y Saprissa cuidando más piernas de la cuenta y creyendo que a Limón se va a hacer experimentos, reciben una bofetada, y cargan con una derrota que los separa otra vez de líder.

El “Team” luego de su exitoso juego con el Atlanta United, se dedicó a cuidar un 0 – 2, a perder tiempo y a jugar con el resultado. Cuando se dan cuenta más rápido de lo que se “persigna un cura ñato”, pierden 3 – 2.

Luego vienen las excusas, un día por lo cansado del calendario, otro por perdonar al rival, otro por el arbitraje, etc.

En Alajuela, por fin los fanáticos se dieron cuenta que en gran parte los verdaderos y grandes culpables son los jugadores, y así se hicieron sentir al concluir el juego. Ya es hora que los que pagan y sufren se pronuncien y presionen un mayor esfuerzo de los futbolistas. Se dice que el fútbol es de los jugadores, pero cuando vienen los malos resultados la culpa es de todos menos de ellos. El técnico porque se equivocó tácticamente, o por no poner a este o aquel jugador. Al gerente deportivo por haberse equivocado en los fichajes. A la dirigencia por pasivos y no haber contratado al entrenador indicado y los refuerzos requeridos.

¿Y los jugadores? Con rendimiento paupérrimo, sus enormes errores en defensa y definición. Muchas cosas se están develando en este torneo.

¿Qué más falta por ver?

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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