Se nos fue un gran hombre.

Hace ocho días partió a los regazos del señor, don Rafael Ángel Alfaro Vargas, hombre de servicio y solvencia moral.

Toda su vida, unido al equipo de sus amores, Liga Deportiva Alajuelense. Fue directivo en los años sesenta, siendo muy joven a la par de don José Llobet Comadrán. Ocupó el cargo de gerente general en los años noventa totalmente Ad honoren. Fue presidente en el año 2006 y por 18 meses.

Le tocó hacer cambios muy valientes y necesarios para evitar el camino a la quiebra que llevaba la institución y evitar que el estadio fuera clausurado por la CCSS. De manera unilateral rescindió una cláusula que tenía Bryan Ruiz y recibió cerca de $75 mil, con lo cual logró poner al día las obligaciones del club. Aunque esto le haya costado su cargo como presidente.

Su servicio a la comunidad fue ejemplar, así como su participación en las empresas e instituciones. Vicepresidente de juntas de educación, perteneció a la junta directiva del asilo de ancianos Santiago Crespo. Presidente del club de Leones, y durante 20 años presidió el Centro Campestre la Cueva S.A, dándole un enorme crecimiento. Ocupó el cargo de presidente de la junta directiva del Grupo Mutual.

El señor Alfaro Vargas fue un hombre muy querido en el ambiente del fútbol. Su nombramiento como jerarca de la liga nació en una visita que hicimos a San Andrés, Colombia, en el año 2005.

Allí un grupo de amigos, empresarios y exdirigentes del fútbol, le pidieron que aceptara postular su nombre porque el equipo llevaba un rumbo muy peligroso en lo deportivo y lo financiero. A pesar que se mostraba reacio y poco convencido, pudo más su enorme cariño por la institución rojinegra para aceptar esa responsabilidad.

Realizó una purga de jugadores que tenían supuestamente maleado el vestidor y que eran los más privilegiados económicamente, una sabia decisión que permitió al equipo abrir espacios de jugadores de la casa que esperaban oportunidad y bajar ostensiblemente la planilla del primer equipo.

Hombre afable y de muy buenas relaciones públicas, pero también firme y de carácter fuerte.

Nos ha dejado un apasionado manudo, “Rafita” su figura será imborrable para los que le conocimos y compartimos con él.  ¡Qué descanse en paz! Lo deseo de todo corazón.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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