Se nos fue un apasionado alajuelense.

Hace ocho días nos tocó despedirnos de un especial amigo que viajó a los regazos del Señor: el doctor Edgar Barrantes Caggiano, odontólogo de profesión.

Edgar tenía varias pasiones. Enamorado de la crianza de caballos, mantenía una cuadra donde cuidaba y desarrollaba animales muy selectos, reconocidos internacionalmente con exportación a América del Sur, México y otras partes del área.

Uno de ellos fue el “Potrillo”, hijo de Vicente Fernández, quien llevó uno de estos ejemplares a su rancho en Guadalajara.

Él, al igual que sus hijos Edgar y Silvia eran asiduos a los topes.

Barrantes Caggiano acompañó al doctor Longino Soto Pacheco en la etapa donde el distinguido galeno ocupó la presidencia de la Liga Deportiva Alajuelense, junto al Licenciado Jorge Woodbridge, Gilberth el “Brujo” Castro, Doctor Gonzalo Castellón y otros.

Edgar logró reunir en su finca “Horjos” en Tacacorí de Alajuela, una lista interminable de dirigentes de casi todos los equipos y entes federativos: Hermes Navarro, Isaac Sasso, Roberto Chacón Murillo, Fernando Villalobos, Albán Ugarte Camareno, Gabriel Zamora Márquez, entre otros.

En estas citas aparte del convivio de amigos, el doctor se convertía en un anfitrión muy particular. Desde ahí se manejaron muchas y muy importantes decisiones de nuestro futbol. Como por ejemplo cuando se aprobó la fórmula que trajo Roberto Chacón Murillo de Colombia y que contaba con algunos detractores que nos les parecía que el campeonato nacional se jugara con hexagonal como se hacía en el país cafetero. Torneos que luego pasaron a pentagonales y cuadrangulares.

Nos correspondió festejar tres aniversarios de nuestro programa Sensación Deportiva en su finca con la presencia de muchos invitados.

Los inolvidables partidos de fútbol entre los contertulios y los dirigentes de la época. Muchas veces nos enteramos que don Edgar atendía sin costo alguno para la institución a los jugadores de la Liga Deportiva Alajuelense que la dirigencia rojinegra le remitía a su clínica.

Don Edgar fue un acérrimo liguista, crítico vehemente, igual lo hacía con los problemas de la comunidad alajuelense.

Descanse en Paz don Edgar. Nuestro abrazo solidario de condolencia a su esposa Nuria y sus hijos los doctores Edgar y Silvia.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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