“Primero, amor, amor, amor y después Zacazonapan”.

No hay duda que, en los últimos días, el epicentro noticioso deportivo a nivel internacional, gira entorno a Lionel Messi y su drama con el FC Barcelona.

Como si fuera una novela, todos los días se produce un nuevo capítulo. Algunos de ellos evidencian una relación desgastada, otros revelan intimidades, hay desaires de una y otra parte, la línea de comunicación está rota y el burofax se ha vuelto en el gran protagonista. No hay palabras cálidas ni gestos cariñosos, sólo frías letras que fijan una postura jurídica.

Desde que Messi llegó al Barcelona, nunca ha estado tan cerca de irse. Y es que la salida o permanencia del mejor futbolista del mundo tiene repercusiones de todo tipo, no sólo en el Barcelona, sino también en la Liga Española.

Si la pandemia ha golpeado sin piedad al fútbol español, una salida de Messi, podría dejar un hueco financiero de cara a la negociación por los derechos audiovisuales el próximo año.

Un campeonato sin Messi, sin Cristiano y sin Neymar provocaría una “hecatombe deportiva” y a la Liga Española sólo le quedaría rezar para que el Real Madrid contrate a Mbappé o que el Barça se saque de la manga un nuevo Messi con Ansu Fati. Por eso no es de extrañar, la posición de LaLiga en favor de los intereses del Barcelona, ratificando que el argentino tiene contrato vigente con los azulgranas y que si sale unilateralmente debe pagar la cláusula de rescisión por €700 millones. Además, que impediría que juegue en otra liga mientras se resuelve el conflicto.

Sin Messi, la marca “FC Barcelona”, valorada actualmente en $1,4 billones, se vendría abajo.

Sin Messi, el club dejaría de percibir en el mediano y largo plazo, ingresos por la venta de camisetas y artículos promocionales alusivos a él. Sin Messi, dejarían de percibir ingresos indirectos por la pérdida de proyección del club a causa de la marcha de su principal estrella.

Barcelona negocia la renovación de sus principales contratos de patrocinio, Rakuten (€55 millones anuales) y Beko (€19 millones anuales) ¿Seguirán estas empresas o pagarán lo mismo sin Messi?

El astro argentino no se presentó el domingo a las pruebas PCR y ni siquiera piensa en cobrar su próximo salario, porque Él siente que ya no es del Barça y en el fútbol, el sentimiento es la realidad.

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