Nunca es tarde para cambiar.

En el fútbol existen severos castigos y sanciones que deberían ser aleccionadoras, esta podría ser una forma para que no se repitan conductas antideportivas en los partidos de fútbol.

Hay jugadores, que por su actitud en la cancha y sus reiteradas faltas, ya el público, la prensa y unos pocos árbitros los tienen señalados. Este es un tema que va para todos los jugadores y en especial a los que les corresponde realizar el juego “sucio” de sus equipos.

Este prototipo de futbolistas, existen en todos los equipos y tienen esa imagen bien ganada.

El excelente volante de contención de Pérez Zeledón, Néstor Monge, escribió ayer en sus redes sociales luego de su expulsión: “No importa cuántas veces te derriben. Todo lo que importa es que te levantes una vez más y lo sigas intentando, que te “podés” caer mil veces, hasta que te “parás” y “empezás” a caminar…”

Excelente Néstor, esto muestra tu amor por lo que haces y tu inquebrantable actitud hacia tu profesión. Lástima, sólo nos faltó una parte que era muy importante. (No lo vuelvo a hacer, prometo no dejar más diezmado a mi equipo) Este pudo ser el corolario de su lindo y especial mensaje.

Las imágenes de la televisión nos muestran todas las semanas la cantidad de agresiones y faltas mal intencionadas que los árbitros dejan pasar impunemente. Algunos jugadores muestran un arrepentimiento de momento, pero es pasajero. Difícilmente aceptan decir, hoy he cometido una torpeza, estoy arrepentido, “he metido la pata”.

Este comportamiento irracional viene de su falta de formación. Ellos saben los errores que han cometido, pero ante la alcahuetería arbitral les da igual caer en lo mismo. El fútbol es de roce permanente, de choque y fuerza, pero también de mucho talento y técnica, por eso no se vale cuando lo tratan a puñetazos y patadas.

Nos encantan las entradas fuertes, la lucha hombro a hombro, las barridas al balón, etc. Lamentablemente el fútbol ha visto alejarse a jugadores que dejaron un “reguero” de recuerdos por sus violentas acciones, y hasta llevando esos excesos fuera de la cancha.

El fútbol es una mezcla de “jogo bonito” y capacidades atléticas. Pero algunos lo quieren llevar hasta el suplicio y la tortura. Llegó la hora de cambiar.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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