Ni la abuelita ni las amenazas lo salvan.

El caso de Henry Figueroa y su negativa a realizar la prueba doping es realmente seria. Él había sido escogido para la muestra, pero se inventó una “matráfula” inaudita, la muerte de su abuelita materna.

Esto conmovió a los encargados de realizar el examen por la triste noticia, haciéndolos caer en el error de fuerza mayor que no existe en el reglamento, lo increíble es que permitieran el cambio por Jonathan Moya, esto es doblemente sancionable ya que él mintió.

Luego, al darse cuenta que estaba metido en un lío ante la solicitud del acta de defunción de su abuelita, cambió la versión y aseguró que su regreso fue por amenazas de muerte a su familia.

¿Se le puede creer a un individuo que primero “mata” a un ser tan querido?

El nuevo Código Mundial Antidopaje, dobla las sanciones por cualquier caso de trampa. O sea, el castigo podría ser de cuatro años, en lugar de dos.

Hace tres años se recuerda el caso de Julio César Cáceres, quien jugó para Boca y River, además tres veces mundialista con Paraguay. Su sanción la dividieron en dos partes, dos años por el doping y dos más por negarse a la prueba. Esto ocurrió en el 2016, la sanción se le levantó en enero del año pasado.

Para las autoridades mundiales del dopaje es un tema que va mucho más allá, dado que estas pruebas llevan un protocolo muy estricto y lento.

Recordemos que la FIFA en una medida calificada como insólita, luego de vencer Costa Rica a Uruguay 3 – 1 fueron llevados a prueba antidopaje 7 jugadores. Ni la FIFA creía lo que hacía nuestra selección en Brasil. Recuerdo verlos correr en el aeropuerto, ya que estuvieron a minutos de perder el vuelo de Recife a Sao Paulo. Navas, Ruiz, Barrantes, Borges, Bolaños, Ureña y Calvo fueron los escogidos.

Regresando al tema de Henry Figueroa, aquí les cabe algo más que una llamada de atención a quienes aceptaron el cambio de nombre, porque su obligación era primero el doping y luego que se marchara a Honduras. Les queda la experiencia no caer más en esas trampas. 

El reglamento toma como cierto si se ausenta o reúsa hacer la prueba como caso positivo, además de investigar el teatro que montó el catracho. Posiblemente el fallo será prueba positiva con sanción de 2 a 4 años una vez que este caso se eleve a FIFA. Es posible que Alajuelense sea eximida de cualquier responsabilidad.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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