Eran muchos, y parió la abuela.

Aquí en nuestro fútbol se habla mucho de transparencia. Pero ninguna función humana será diáfana mientras prevalezcan tantos intereses, el balompié es el deporte que lo enseña como ninguno otro.

El término transparencia o juego limpio, debería alejarnos de la suspicacia sobre la aplicación de los estatutos y reglamentos, pero, siguen siendo las personas las que lo tuercen a conveniencia de unos y la debilidad de otros.

El vacío reglamentario es tan evidente qué para un caso de acusación por multiplicidad de franquicias, como es el caso de Grecia y Herediano, se han creado, comisiones investigativas, comités de ética, asambleas, información y espionaje a FIFA, prensa. O sea, Comité Ejecutivo, Unafut, Comité de Licencias, presidentes y el máximo ente rector del futbol mundial.

Se puede recurrir a la evidencia y no pasa nada. Se puede apelar a ella y enmendar el entuerto. Claro que es el hombre el dueño de la decisión final no importa si hay o no claridad para resolver.

En este caso de Grecia y Herediano no es si existe o no reglamentación, sino, a cargo de quién queda su aplicación. Ni los tribunales disciplinarios, ni lo que indique la letra menuda de los estatutos van a encontrar claridad, porque no existe.

Todos quisiéramos que los márgenes de equivocación en una decisión final fueran lo más cercano a la objetividad, pero con nuestras directrices estatutarias es casi impensable, ya que algunos fácilmente se recuestan por el lado político del agradecimiento por un voto dado en su momento.

Hay un sector esperando la palabra culpable y otro grupo esperan oír el término absuelto. Entonces llegamos a la conclusión de que la transparencia no existe, y se acusarán mutuamente de dar un falso resultado.

Por ahora nadie sabe quién va a resolver, ni cuál será la decisión final. Hay mucho dinero, muchos intereses y conveniencias. Es todo un nudo gordiano, nada fácil de desenredar.

Obviamente un proceso como el que se avecina produce muchas inconformidades, ya que generalmente se brincan procedimientos y prevalece el amiguismo y no lo que señala la letra.

Cualquiera que sea el resultado reformen reglamentos y normas de competición, sin dejar tantos portillos abiertos, de otra manera seguiremos en esta chanfaina.

Leonel Jiménez Rojas , periodista,


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