Empresario regala $10 millones a sus 198 colaboradores como agradecimiento por logros de la empresa.

Inspirado en su educación católica, St. John Properties, una de las compañías inmobiliarias comerciales privadas más grandes y exitosas de la región del Atlántico Medio, anunció públicamente que pagará un bono de Navidad valorado en 10 millones de dólares estadounidenses a todos los 198 trabajadores de la empresa. El motivo no es otro que celebrar el logro de alcanzar el objetivo y agradecer a su personal por el esfuerzo realizado.

El anuncio de esta bonificación sorpresa sin precedentes se hizo durante la celebración anual de la cena de Navidad de la compañía que tuvo lugar en The Grand Baltimore, en Baltimore, Maryland, el pasado 7 de diciembre. El momento fue grabado y compartido en un vídeo publicado por la compañía en la plataforma Vimeo.

“Para celebrar el logro de nuestro objetivo, queríamos recompensar a nuestros empleados de una manera importante que tuviera un impacto significativo en sus vidas”, dijo Edward St. John, el fundador y presidente de la empresa. “Estoy agradecido con cada uno de nuestros empleados, por su arduo trabajo y dedicación. No podría pensar en una mejor manera de demostrarlo”.

La compañía con sede en Maryland cuenta con una cartera que incluye 20 millones de pies cuadrados de espacio comercial valorado en 3,5 mil millones de dólares. El objetivo de llegar a los 20 millones se fijo en el año 2005, cuando la compañía tenía 10 millones de pies cuadrados de espacio. Durante este periodo, la compañía resistió con éxito una recesión y se expandió de 5 a los 8 estados en los que actualmente opera.

Todos y cada uno de los 198 empleados de St. Johns Properties recibieron un bono en función de los años de servicio, siendo el promedio de unos 50.000 dólares por empleado. Todos, desde el personal de mantenimiento y recepcionistas hasta los ejecutivos, recibieron la sorpresa en forma de sobre rojo.

Además de este bono, los trabajadores recibirán la paga extra anual de fin de año de la compañía, así como otros beneficios, entre los que se incluyen las comisiones y las vacaciones pagadas.

Puedo dirigir el barco, pero ellos son los que lo manejan. Ellos son los que hacen que el barco se mueva. Sin el equipo, no somos nada“, añadió el presidente en su discurso. “Mi filosofía siempre ha sido rodearme de los mejores y más brillantes, y eso es lo que hemos hecho”.

El gesto del empresario, fue reconocio por la Arquidiócesis de Baltimore en su cuenta de Twitter: “La generosidad de un desarrollador de Baltimore se volvió viral. El CEO Edward St. John es conocido por su filantropía, que según él fue inspirada por su educación católica. St. John dice que aprendió la importancia de retribuir cuando era un adolescente en Mount St. Joseph High School”.

Artículos Relacionados