El fútbol está en crisis.

El valor del fútbol como elemento de ocio y entretenimiento es notable. El balompié está detenido y la gran afición espera su reanudación. Nadie sabía que esto iba a ocurrir y nadie sabe cuándo acabará.

En estos momentos todo está en el aire a pesar de la autorización para que los equipos con todos los protocolos puedan entrenar de manera individual.

Hay que esperar para que den luz verde a los entrenamientos colectivos, y para cuando la realización de los partidos a puerta cerrada. No se puede regresar a cualquier precio como quieren algunos a pesar de los serios problemas económicos que se deriven de la Covid 19.

Esta será otra semana de confinamiento, ya llevamos mes y medio encerrados; la gente que se mueve en el fútbol sin poder realizar su trabajo, esto genera grandes perjuicios económicos en general.

No se trata de equipos pequeños o grandes; el presidente de Cartaginés no sólo habló de crisis, sino de una situación casi insostenible. Si no se buscan alianzas o llegan recursos de ayuda, algunos equipos pueden recibir el tiro de gracia o puntillazo.

Los mecenas del fútbol no están a la vuelta de la esquina, invertir en el fútbol es todo un riesgo económico.

Por ahí hay preocupación por seis jugadores foráneos que no pueden ingresar al país. En las actuales condiciones y aunque haya un contrato de por medio, es mejor buscar un arreglo y que no regresen.

¿Son tan indispensables el colombiano, los paraguayos y los mexicanos? Creemos que no.

La inflación que veníamos viviendo debe acabar, y no es por el convenio oportunista de Saprissa, Herediano y la Liga, sino por las finanzas afectadas tan drásticamente. La burbuja de las cifras astronómicas, fichajes y salarios desorbitados explotó.

“La gallina de los huevos de oro” frenó en seco y ahora el fútbol está lleno de implicaciones. Si esto sigue en dos meses no habrá como pagar ni el 50 por ciento de lo acordado con los jugadores y los clubes.

No sé cuál es la posición de los patrocinadores y la televisión, pero mientras el torneo no se juegue no creo que estén pagando su totalidad.

Los futbolistas tienen derechos y deberes de orden laboral, hay muchas familias viviendo de esta disciplina deportiva, y si no se logra finalizar el torneo aunque sea puerta cerrada estará en riesgo total.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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