El antagonismo es en la cancha.

Hace unos días la dirigencia del Deportivo Saprissa invitó a varios representantes de Liga Deportiva Alajuelense a una cena en el estadio Ricardo Saprissa, para rendir un homenaje por el Centenario del equipo erizo.

Los delegados de la Liga guiados por su presidente don Fernando Ocampo, fueron recibidos por varios personeros de la estructura morada capitaneados por don Juan Carlos Rojas.

El fútbol es un deporte de enfrentamiento, lucha constante por ser mejor el mejor en todo y llevar victorias y títulos a lado. Este afán de ganar desata una disputa de todos contra todos, y durante el paso de los años se comienza a gestar una fuerte rivalidad. Ese antagonismo entre manudos y morados es histórico desde que en 1949 se enfrentaron por primera vez.

La reunión de ambas dirigencias representa a dos equipos “enemigos” que además de compartir su amor por el fútbol, conviven una cena en una fecha tan especial que debería alimentar su amistad.

Durante décadas se convirtieron en acérrimos rivales por dirigir a dos de las principales potencias nacionales, hasta la aparición de un “estorbo” llamado Club Sport Herediano que con chequera en mano los ha igualado o superado.

Los florenses de han convertido en los últimos 10 años en una piedra en el zapato para sus oponentes con más títulos. Los rojiamarillos han logrado meterse en medio de esa eterna rivalidad, que ya no es de dos, sino de tres equipos. No agregamos a San Carlos porque habrá que esperar a que transcurra al menos una década.

La ventaja y superioridad de Alajuela y Saprissa sobre todos los demás es en infraestructura y por supuesto repartirse la mayor cantidad de aficionados a todo lo largo y ancho del país. Eso sí, los rojiamarillos se han convertido en el equipo más ganador de los últimos años, dignos rivales de los tradicionales Saprissa y Alajuela. Ellos también quieren ser testigos de un antagonismo más de la historia moderna. Esta reunión de dirigentes denota elegancia y respeto.

El fútbol tiene fuerza suficiente para desatar bajas pasiones y los puede llevar a actuar de manera desagradable. El balompié los convirtió en rivales en lo deportivo, pero amigos en la lucha por hacer grande el crecimiento del fútbol nacional.

Leonel Jiménez Rojas, periodista.

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